Blog del Narco
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"Para el futuro de los niños": 'Alfa', en la Guardia Comunitaria vs el crimen organizado

- marzo 26, 2018
Su participación comenzó con la preparación de alimentos para los miembros de los guardias, luego tomaron las armas para reforzar la seguridad: son las mujeres de las Comunidades Unidas.

En el 6to Aniversario de las Comunidades Unidas del municipio de Los Reyes, Michoacán, Revolución 3.0 Michoacán tuvo la oportunidad de conversar con Alfa, miembro de la guardia de la comunidad de Cherato.

Alfa, es el nombre clave que ella recibe dentro de la guardia de la comunidad, que se integró a la amenaza del crimen organizado después de que se apoderaron de los huertos de aguacate de la comunidad. 

Ella es una de las mujeres que forma parte del grupo, formado por habitantes del municipio, que decidieron tomar las armas después de estar cansados ​​de la violencia y la inseguridad.

"Roberto Serrano Cervantes, quien estaba a cargo de la orden en ese momento, convocó una reunión para evitar la entrada al crimen organizado", por lo que unieron fuerzas entre las cuatro comunidades, 18 de Marzo, Orúscato, Cheratillo y Cherato.

Empezaron a hacer marchas en la cabecera municipal de Los Reyes, a la que se unieron personas de todas las edades. Los hombres se organizaron en grupos para actuar como guardias, "el número 17 era el grupo más fuerte, era el grupo que enfrentaba las amenazas más serias".

Las mujeres del otro tenían la responsabilidad de preparar la comida para los guardias.

Posteriormente, se formó el Consejo de la Comunidad, en el que Alfa, entre otras mujeres, tenía la tarea de obtener alimentos y difundir la situación de lo que las comunidades estaban atravesando.

Meses después, la desaparición de la persona a cargo de la orden provocó momentos de gran tensión entre los habitantes, dice ella, por lo que tuvieron que reforzar aún más la seguridad.

Poco después, el gobierno federal envió una comisión que pedía a los habitantes crear la Policía Rural, les daba uniformes y un salario.

Las comunidades ya mostraban cierto agotamiento por formar guardias, pero la oferta de un salario para continuar con el cuidado de la comunidad motivó a las mujeres a unirse a los guardias, por lo que Alfa se unió a la Policía Rural, sin embargo, debido a diferentes situaciones de desacuerdo entre el consejo y el gobierno federal, las comunidades decidieron regresar a los guardias comunitarios, Alfa continuó en ellos.

A pesar del cuestionamiento de su familia por participar en las patrullas de vigilancia, Alfa está convencida de que es necesario hacerlo para el futuro bienestar de los niños de las Comunidades Unidas.

Al igual que ella, otras mujeres continúan en las patrullas de vigilancia de sus comunidades.
 

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